Registrado: May 02, 2011 Mensajes: 3162 Ubicación: emporiae
Publicado: Mie Nov 23, 2011 5:52 pmAsunto:
Me había dejado el tlef en casa.
El origen de algunas frases del libro están ya en este hilo, más arriba (pag.2). En concreto las de 'los culos'.
La de 'et rendeixas' no la encuentro por ninguna parte i la de 'les drasanes de Barselona' tampoco. Esas son de Arturo; desde luego no es catalán antiguo.
Yo no me atrevería a decir que tienen faltas, por dos razones: Arturo puede consultar a mucha gente (a Jacinto Antón, por ejemplo) o cualquier manual o diccionario; y además ya dice bien claro que las palabras italianas las 'españoliza' para facilitar su lectura(casi fonémica) y su comprensión. No hará diferente con las catalanas.
Ya existe un precedente en Cabo Trafalgar de catalá-tal-com-sona.
No me quiero alargar pero Barcelona en catalán se pronuncia más cerca de 'Barselona', como en kasteyano fasil...Escribiéndolo así obliga al lector a leerlo en catalán. Lo de las 'o' atonas y la 'vocal neutra' de rendeixas es algo que ya necesita años de practica, y eso sin tener en cuenta las variantes dialectales.
Lo del catalán antiguo.
Pues bien, previa consulta a mi sobrino adolescente, Arnau: el año pasado leyeron el Tirant lo Blanch del cavaller valencia Joanot Martorell; aunque la consellera valenciana de cultura diga que es de Ausias March (también valenciano), del cual leyeron alguna cosa. 'No s'entenia ni papa'-ha comentado. Primero de bachillerato. Antes, ná de ná.
En mis años mozos (creo recordar que en el instituto también), además del Tirante, leímos la Crónica de Muntaner, pero en una versión 'actualizada' de Ferran Soldevila; y El llibre dels feyts de lo bon rey en Jacme; algunos poemas de Ausias March y fragmentos de Espill de Jaume Roig, de Bernat Metge y del renegado Anselm Turmeda.
Me he perdido...
Ultima edición por grognard el Mie Nov 23, 2011 8:48 pm, editado 1 vez
Registrado: May 02, 2011 Mensajes: 3162 Ubicación: emporiae
Publicado: Mie Nov 23, 2011 8:13 pmAsunto:
Me intriga el origen de Quartanet, del apellido.
En google sólo he encontrado, con ese apellido, a un impresor aragonés de la época.
Otra explicación podría ser la relación con quartos, dinero. Por el estereotipo del catalán ahorrativo y pesetero. Como que se expulsaron a los judíos, alguien tenía que llevar el sanbenito.
No creo que tenga nada que ver con Quart de La piel del tambor ¿no? Aunque los caminos del señor son inescrutables.
Algún amigo o deuda pendiente tendrá por ahí...
Registrado: May 02, 2011 Mensajes: 3162 Ubicación: emporiae
Publicado: Mie Nov 23, 2011 8:41 pmAsunto:
Rogorn escribió:
¿En Cataluña se da a leer a los alumnos cosas de ese tiempo, que hagan que la gente pueda estar familiarizada con cosas como en castellano vuesa merced, etc?
En Cataluña tenemos bastante con los pronoms febles.
¿Uno de los cometidos principales de Alatriste no era acercar a la juventud española al Siglo de Oro?
El catalán, después del efímero esplendor medieval (la poesía era en provenzal) de las cuatro crónicas, la cancillería real y los anteriormente citados, entró en un franco periodo de decadencia literaria. De hecho hasta finales del XIX no se recuperó como lengua de cultura: Renaixença, Verdaguer, Maragall...Así que no hay mucho material de los siglos XVI y XVII.
A mí siempre me ha parecido más arcaizante que el castellano, sobretodo el catalán de ses illes. Es la impresión que tengo cuando en Pasapalabra sale alguna palabra que está en desuso en español y se puede deducir relacionándola con una catalana.
Registrado: Jun 15, 2006 Mensajes: 4803 Ubicación: Barcelona
Publicado: Mie Nov 23, 2011 10:04 pmAsunto:
Rogorn escribió:
¿En Cataluña se da a leer a los alumnos cosas de ese tiempo, que hagan que la gente pueda estar familiarizada con cosas como en castellano vuesa merced, etc?
Las aventuras del Capitan Alatriste
Es lectura recomendada en algunos coles por lo que he podido averiguar...
Registrado: May 02, 2011 Mensajes: 3162 Ubicación: emporiae
Publicado: Jue Nov 24, 2011 9:04 amAsunto:
Cuartillo o Cuartanillo.
Las terminaciones es 'et' suelen ser diminutivos: Joan, Joanet; Jaume, Jaumet...
Los apócopes en catalán suelen ser la terminación:
Quel, Miquel; Cinto, Jacinto (Es Jacint, pero popularmente se 'castellaniza'); en femenino Cinta, Cinteta.
Así al Quarta, en su pueblo le llamarían en Jordi Tanet.
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Publicado: Sab Nov 26, 2011 8:44 pmAsunto:
Ayyyyyy
Hoy he terminado "El puente de los asesinos" y no me ha gustado mucho...voy a leer lo que habeis escrito (antes no he querido leer nada) y a ver si se me pasa un poco la decepción. Con lo mucho que me había gustado el anterior!!!
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Publicado: Sab Nov 26, 2011 10:41 pmAsunto:
grognard escribió:
El catalán, después del efímero esplendor medieval (la poesía era en provenzal) de las cuatro crónicas, la cancillería real y los anteriormente citados, entró en un franco periodo de decadencia literaria. De hecho hasta finales del XIX no se recuperó como lengua de cultura: Renaixença, Verdaguer, Maragall...
¡La Renaixença! Aún recuerdo con horror un examen de bachillerato en el que me preguntaban por la Renaixença y me enrollé con la Nova cançó, que es como si te preguntan sobre la Generación del 98 y empiezas a largar sobre Hilario Camacho _________________ Todos los seres humanos cometen errores, pero algunos seres humanos cometen más errores que otros y a ésos se los llama "tontos" (Fray Guillermo de Baskerville).
Entonces, desde abajo, el contramaestre, un tal Jordi, que era de Palafrugell, respondió. «Digui’m-ho an català si us plau», con lo que míster Carew se quedó de boniato a media maniobra. «Pero de qué van estos mendas» inquirió, ya francamente contrariado. Mientras tanto, los demás tripulantes, que también eran indígenas de aquí, estaban en los entrepuentes tocando la guitarra y bailando flamenco, costumbre habitual de todos los marineros españoles, sin excepción, en situaciones de peligro. Fue entonces cuando los oficiales, nativos de Bristol y de sitios así, rubios y tal, empezaron a gritar: «¡El barco zozobra, el barco zozobra!». Y abajo, algunos tripulantes, que eran tartamudos y además de Cádiz, respondieron, con palmas de tanguillo y mucho arte: «Pues más vale que zo-zobre a que fa-falte, pi-pisha». Y claro. En dos minutos, el Mary Rose se fue a tomar por saco.
Registrado: May 04, 2007 Mensajes: 4683 Ubicación: León
Publicado: Lun Nov 28, 2011 9:12 amAsunto:
Esta patente del hundimiento del Mary Rose es sin duda una de mis favoritas, si no la que más me gusta. La releo cada poco y me parto de risa. _________________ "Aprecio a esos cabrones" APR
Registrado: May 02, 2011 Mensajes: 3162 Ubicación: emporiae
Publicado: Mar Nov 29, 2011 11:24 amAsunto:
Buscando el origen de las frases en catalán de Quartanet (la pones en google y ya, mira qué fácil) encontré lo de la Lozana andaluza.
Pues no será por pistas...
"Menudeaban allí muchas andaluzas -unas lozanas y otras no tanto-" p.??
¿Cuántos quiños me habré perdido?
Esta otra línea de flotación de la serie tiene a Quevedo como emblema. Él funciona como alter ego reflexivo de Alatriste en momentos álgidos de la obra, también como educador de las lecturas de Íñigo de Balboa a quien desde la distancia, en el libro ‘El sol de Breda’, recomienda lea a Plutarco (Pérez-Reverte 2002: 39) y a quien envía la segunda parte de ‘El Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha’, lo que Íñigo agradece (Pérez-Reverte 2002: 173), igual que finalmente en ‘Corsarios de Levante’ le hace llegar el ejemplar de ‘Los sueños’ recién salido de la imprenta (Pérez-Reverte 2006b: 332). Se cita en esta obra ‘Las novelas ejemplares’ y ‘La lozana andaluza’. En la Sevilla de ‘El oro del rey’ se homenajea a Monipodio. Todo rebosa literatura por doquier. Y entre ella un Quevedo al que Pérez-Reverte demuestra conocer al dedillo. Sería prolijo acudir a los cientos de versos, giros, guiños concretos extraídos de romances, letrillas, sátiras, reflexiones morales, sonetos metafísicos.
Registrado: May 02, 2011 Mensajes: 3162 Ubicación: emporiae
Publicado: Mar Nov 29, 2011 3:38 pmAsunto:
No sólo mete la pluma, sino que arriesga el cuerpo, y los mejores años de su vida los emplea en viajar por cuenta de España, haciendo especialmente en Italia oficio de diplomático, y ya se sabe qué intención y qué extensión tenía la faena diplomática en aquellos tiempos. Exigía a veces incluso conspirar nada menos que en Venecia, la patria por cierto de los sagaces conspiradores, y el país donde la puñalada misteriosa o el encerramiento como sepulcral en una cárcel eran cosas corrientes. De allí, de Venecia, una vez abortada la conjuración en que intervino, tuvo que salir Quevedo disfrazado de mendigo. Y escapó igualmente de Niza por lo mismo, huyendo de las hordas saboyanas.
Francisco de QUEVEDO. OBRAS SATÍRICAS Y FESTIVAS. Edición, introducción y notas de José Mª. Salaverría. Espasa-Calpe. Madrid, 1975. Col. Clasicos Castellanos nº 56.
Registrado: Feb 01, 2007 Mensajes: 9549 Ubicación: Campeón del Mundo
Publicado: Vie Dic 02, 2011 9:07 pmAsunto:
Musaraña 3: GualDiego Malatriste, de PaLeónermo.
Una de las tramas que está siendo mejor recibida por los lectores parece ser la peculiar relación entre Alatriste y Malatesta. Se encuentran ahora por cuarta vez en tres parajes diferentes (Madrid, Sevilla y ahora Venecia), y aunque Reverte dice que no le gusta cuando los lectores le miran la carpintería del edificio, es de justicia reseñar que lo primero que se hace es justificar con detalle por qué ambos se encuentran tan lejos de veces anteriores, que no es por casualidad en absoluto. Malatesta se libra se la muerte a cambio de sugerir y protagonizar una misión casi suicida, y cuando las altas esferas madrileñas aceptan, Olivares y Quevedo recogen ahora las semillas que sembraron en el huerto de la gratitud de Alatriste. Olivares, cual Don Corleone, ya le avisó sin avisarle en LDS de que algún día se cobraría los favores:
"–Excelencia, no tengo más que una hoja de servicios que a nadie importa un ochavo, y la espada de la que vivo –el capitán hablaba muy despacio, cual sí más que dirigirse al primer ministro de dos mundos se limitara a reflexionar en voz alta–... Tampoco soy hombre de mucha parola ni recursos. Pero van a quemar a un mozo inocente, cuyo padre, que era camarada mío, murió luchando en esas guerras que son tan del Rey como vuestras. Quizá ni yo, ni Lope Balboa, ni su hijo, pesemos en esa balanza que vuecelencia tiene a bien mencionar. Pero nunca sabe nadie las vueltas que da la vida; ni si un día no serán cinco cuartas de buen acero más provechosas que todos los papeles y todos los escribanos y todos los sellos reales del mundo... Si ayudáis al huérfano de uno de vuestros soldados, os doy mi palabra de que tal día podréis contar conmigo.
Ni Quevedo, ni Guadalmedina, ni nadie, habían oído nunca pronunciar tantas palabras seguidas a Diego Alatriste. Y el privado lo escuchaba impenetrable, inmóvil, con sólo un brillo atento en sus sagaces ojos oscuros. El capitán hablaba con un respeto melancólico, no exento de firmeza, que tal vez hubiera parecido algo rudo de no mediar su mirada serena, el tono tranquilo sin un ápice de jactancia. Parecía limitarse a enunciar un hecho objetivo.
–No sé si hasta cinco, hasta siete o hasta diez –insistió–... Pero podréis contar conmigo.
Hubo un larguísimo silencio. Olivares, que estaba a punto de cerrar la portezuela para dar por concluida la entrevista, se detuvo. El hombre más poderoso de Europa, a quien bastaba un gesto para mover galeones cargados de oro y plata y ejércitos de punta a punta de los mapas, miró fijamente al oscuro soldado de Flandes. Bajo su terrible mostacho negro, el valido parecía sonreír.
–Pardiez –dijo.
Mirólo durante lo que pareció una eternidad. Y luego, muy despacio, tomando papel de un cartapacio forrado en tafilete, el valido escribió con un lápiz de plomo cuatro palabras: Alquézar. Huesca. Libro Verde. Leyó después lo escrito varias veces, pensativo, y por fin, tan lentamente como si hasta el último momento considerase una duda, terminó por entregárselo a Diego Alatriste.
–Tenéis mucha razón, capitán –murmuró, aún reflexivo, antes de echarle un vistazo a la espada en cuya empuñadura Alatriste mantenía apoyada la siniestra–. En realidad nunca se sabe."
Nótese también que se remarca que Quevedo se encuentra en uno de los momentos más álgidos de su influencia en la corte y que ya ha viajado a Italia muchas veces antes, y no (solamente) en busca de musas. Ambas cosas, pues, junto a la propia presencia de Alatriste en Italia, de vuelta del Mediterráneo oriental, justifican sobradamente su elección. Por si fuera poco, Quevedo junta a Malatesta y Alatriste tras desarmarlos primero, para que se saquen del cuerpo el deseo instintivo de madrugar al otro antes de que te madrugue él y para que se digan un par de cosas antes de aceptar que de momento están en el mismo barco.
Todas estas cosas, en fin, podrían haberse pasado por alto sin más e ir de frente a decir: "Bueno, Alatriste y Malatesta se encuentran en Italia" y ya está, pero las razones y los hilos ocultos que los han llevado hasta ahí son una parte importante de la narración y así se nos muestran.
Una vez juntos, tras el bagaje que ya acumulan de veces anteriores, ambos se tratan con gran cuidado. Íñigo se mete en la cabeza de Alatriste, no en la de Malatesta, y sabemos entonces que el capitán lo trata como a una serpiente. Sería curioso saber cómo ve Malatesta a Alatriste "desde dentro". Se suele decir que ambos son distintas caras de una misma moneda, pero da la sensación de que Malatesta admira a Alatriste más que al revés. Parece que el italiano lo mirara como algo que no debiera existir: alguien capaz de sobrevivir sin la capacidad de traicionar y jugar tan sucio como lo haría él. Si hasta ahora Malatesta se justificaba a sí mismo lo que hacía porque en su profesión era imposible seguir vivo si no, Alatriste le demuestra que no es así. Que dentro de una profesión vil se pueden mantener unas reglas que muestren aún cierto atisbo de decencia, en forma de límites autoimpuestos más allá de los que no se debe ir. La muestra de que Malatesta admira a Alatriste se ve en la extraña confesión que le hace en EPDLA de que fue monaguillo de niño. Contado a otro, se habría convertido en el hazmerreír de medio Mediterráneo (aunque el chivato habría durado lo que Malatesta tardase en comerse su lengua con unas habas y un buen chianti), pero a Alatriste se lo dice casi sin pensarlo, como si Malatesta le tuviese archivado desde hace tiempo en una especie de carpeta mental marcada "gente que no se pasa de listo", y le fuese fácil confesarle tal cosa, y nunca mejor dicho. Obviamente, Alatriste no puede -ni quiere- evitar una chanza o dos, pero ahí quedará todo. Resultaría imposible, o al menos extraño, ver a Alatriste haciendo algo parecido con Malatesta. Ni siquiera reciproca esta vez contándole que de mayor quería ser delantero de la Cultural, y que su verdadera razón para fugarse a Madrid era a ver si lo fichaba el Aleti.
Alatriste, por su parte, le reconoce al italiano valía profesional sin dudarlo. Preguntado si Malatesta será capaz de llevar a cabo su misión, Alatriste responde que seguro que lo ha pensado todo, incluyendo el cómo largarse de allí (cosa en la que coincide con el propio Alatriste). "Si está dispuesto a entrar, es que sabe cómo salir. De eso estoy seguro. Entonces, señor funcionario, no me cambiaría por el dogo en Nochebuena". Como dice GRR Martin: "There are old knights and bold knights, but there are no old bold knights": hay caballeros ancianos y caballeros temerarios, pero no hay caballeros ancianos y temerarios. Pero aparte de eso, cabe preguntarse de qué le sirve Malatesta a Alatriste. ¿Qué puede aprender de él? ¿Qué ejemplo útil le ofrece? Malatesta esta vez llega a usar a Alatriste de confidente, pero ¿Alatriste hará algo así alguna vez? ¿Le dejaría a Íñigo, por ejemplo? ¿Lo seleccionaría para una encamisada entre gente de confianza? Hermanos sí, pero no primos. Alatriste, entonces, parece usar a Malatesta de escarmiento en cabeza ajena, mayormente. Este podría haber sido yo si hubiera cambiado un par de decisiones en mi vida pasada. O si tuviera marcas de viruela en la cara en vez de ojos de vikingo. O quizá lo use como un afilador de instintos: si eres capaz de evitar que Malatesta te venza por las buenas o te sorprenda por las malas, eres en verdad temible. Si puedes con él, puedes con cualquiera.
Llegamos así a la parte quizá más fascinante de la relación: el momento donde Malatesta, tras perder a su compañero de magnicidio, convence a Alatriste de que se meta él en el berenjenal, en lugar de hacer lo profesional, que sería pirárselas por la vereda:
—Creo conoceros un poco —objetó Alatriste—. No puede ser sólo eso... Nada os impedía desertar y desaparecer del mapa. Y seguís aquí.
—Convengamos en que el episodio tiene su interés. ¿Imagináis? —el sicario bajó un punto la voz—. Querer asesinar a un rey y a un dogo de un año para otro... Ya sólo me falta un papa. Como decís los españoles, críe yo fama y háganme pedazos.
—Dudo que la fama os importe un carajo. Perro viejo no ladra a la luna.
—Hay otras cosas, diría. ¿Nunca soñasteis de niño con el caballo de Troya?... ¿En conquistar una ciudad? (...) ¿Nunca sentís la tentación de echar el resto a doce, aunque no se venda?... ¿De mandarlos a todos, reyes, validos, maestres de campo, a tomar por saco?
—De las tentaciones no se come.(...)
—Sospecho —estaba diciendo el siciliano— que vuestra merced no tiene otro lugar mejor a donde ir. Igual le da el dogo de Venecia que el emperador de China... Anda en esto porque no sabe hacer otra cosa.
Esto fue la semilla plantada cuando todo iba bien. Pero luego, con el petate liado:
—¿Nunca os cansáis de vagar y de correr, señor capitán?... ¿De que os compren y os vendan?
—A veces. (...)
—Qué casualidad —dijo—. También yo me canso. (...) Nunca maté a ningún dogo... ¿Y vos?
—Tampoco.
—Debe de tener su punto, supongo. Su aquél. (...) Juradme que no os tienta —susurró Malatesta alzando el vaso en un brindis irónico—. Como me tienta a mí. (...) Empeñada la honrilla, menos mal es cobrarla. Pese a quien pese. ¿No os parece?... Veinte pasos y unas puñaladas —señaló la puffer sobre la mesa—. O quince y un tiro de esa pistola.
—Estáis loco, Malatesta.
Crujió la risa chirriante del sicario.
—No. Sólo tengo ganas de reír, capitán Alatriste... Una carcajada que estremezca a reyes, dogos y papas.
(...) Los dos hombres se sostenían la mirada: sardónico uno, sereno el otro.
—¿Y después? —preguntó el capitán.
—Después, que el diablo nos lleve. (...) Me llevaré por delante a cuantos pueda. Lo mismo que vuestra merced, supongo.
El capitán se volvió a mirarme como si yo tuviese algo que opinar en aquel disparate; pero mantuve la boca cerrada. Trataba de digerir, sin conseguirlo, cuanto acababa de escuchar. Confío en que ni se le ocurra, pensé. Sería empresa ajena a la cordura. Entonces observé que mi antiguo amo alzaba despacio una mano para pasarse dos dedos por el mostacho; y ese ademán, tan conocido por mí, me alarmó más que todo lo dicho por Malatesta.
—Ciudades y caballos de madera, capitán Alatriste —apuntó el sicario—. Vos y yo. Y que se jodan.
—¿Quiénes?
—Da igual. Todos.
"Creo conoceros un poco", dijo Alatriste. Malatesta, sin decirlo así, demuestra que también conoce un poco a Alatriste. Hasta ahora, Alatriste se había batido por su rey (y contra su rey también), por mujeres, por amigos y por dinero. Puede que por mera aventura también. Nos faltaba por la fama, la inmortalidad, la posteridad. Por ser como un griego en Troya. Esta no se la conocíamos, creo.
Y al final del todo, sin haberse hecho en Venecia más que confidencias, favores e introspecciones mutuas, al pasar la tormenta hay que saldar viejas cuentas, que no se olvidan por mucho que se hayan compartido caballos de madera. La cosa queda a medias, pero no parece haber valido. Nada de besitos en la boca. "Quizá sea otro día", dice Malatesta. Alatriste le cambia el tiempo verbal: "Sí, será otro día".
Registrado: Oct 20, 2005 Mensajes: 4313 Ubicación: Ahí al lao
Publicado: Mar Dic 06, 2011 8:56 amAsunto:
¡Pedazo musaraña te has currado, macho!
Estoy de acuerdo en que en esta novela lo más interesante es el acerccamiento entre Alatriste y Malatesta como personajes, como dos caras de la misma moneda, que el propio Arturo ha mencionado muchas veces. Y lo hace forzando la historia para llevar a ambos a un punto en el que se encuentran con lo que tienen en común. Dos espadachines, en la madurez de sus vidas, acuchillados, es decir, cansados de sobrevivir luchando en causas ajenas, de ser peones, que ven la partida de ajedrez convertida en una de damas, y deciden intentar llegar al borde opuesto del tablero, no porque se lo mande nadie, sino por ellos mismos, por lo que han llegado a ser con el tiempo.
Lo hacen por todas las promesas que se hicieron de jóvenes y que la vida les ha hecho romper. Por algo que decía el Makinavaja de la película: "En un mundo podrido y sin ética, a la gente decente sólo nos queda la estética". Sustituyendo en este caso "gente decente" por "gente de principios", gente con un código que respeta para poder respetarse a sí misma. Como sabíamos de Alatriste, y ahora, también de Malatesta. Este libro es a los primeros (los de la infancia de Íñigo) lo que "Watchmen" a los superhéroes de Marvel y DC.
Malatesta ya no es el villano plano y maniqueo de película que conocíamos. Adquiere profundidad y resulta ser un superviviente más, con una pizca de orgullo, que todavía tiene algo de romántico, en el sentido estricto de la palabra. Y resulta incluso más humano que el propio Alatriste.
Por cierto, ¿queda alguien que no se lo haya terminado ya? _________________ "El grog es una mezcla secreta que lleva uno o más de lo siguiente: Queroseno, glicol propílico, acetona, ron, endulzantes artificiales, ácido sulfúrico, tinte rojo nº 2, scumm, ácido para baterías, grasa para ejes y/o pepperoni."
Registrado: Jul 26, 2007 Mensajes: 2199 Ubicación: Al sur
Publicado: Mar Dic 06, 2011 11:39 amAsunto:
¡Servidora! Y no creo que caiga hasta mi cumple, esto es, Navidad _________________ "...Efialtes aparecerá finalmente,
y pasarán los persas" Cavafis
"No hay quien pueda comprar el ser marino cuando estás en el mar." APR
"Freedom is just another word for nothing left to loose" Janis Joplin
Registrado: Dec 07, 2008 Mensajes: 5860 Ubicación: Regne de Mallorques
Publicado: Mar Dic 06, 2011 4:01 pmAsunto:
¡Fum, fum, fum! _________________ Todos los seres humanos cometen errores, pero algunos seres humanos cometen más errores que otros y a ésos se los llama "tontos" (Fray Guillermo de Baskerville).
Registrado: Jul 26, 2007 Mensajes: 2199 Ubicación: Al sur
Publicado: Mar Dic 06, 2011 9:30 pmAsunto:
El_Curioso_Impertinente escribió:
¡Fum, fum, fum!
Siento mucho decirte, Curiosete de mi arma, que no eres NADA original _________________ "...Efialtes aparecerá finalmente,
y pasarán los persas" Cavafis
"No hay quien pueda comprar el ser marino cuando estás en el mar." APR
"Freedom is just another word for nothing left to loose" Janis Joplin
Queda mucha gente que no se lo ha empezado todavía.
Pues no sólo he empezado
Es que ya he acabado. Y hace varias semanas.
Lo que pasa es que aún me dura el shock.
Hay novelas que se leen como se bebe una cerveza fresquita, ligera y grata. Y otras que se paladean como el vino de Toro y los solomillos de Urbión
Con diferencia, el mejor Alatriste de la serie.
Todo solomillo. Con aroma y con sabor.
Y desde YA, una de las grandes novelas de Reverte. Honda, personal, directa. El alma revertiana al descubierto, sólo para viajeros audaces y alpinistas de altura ávidos de vértigo.
Bienvenidos al infierno.
Como los buenos, Reverte pasa de la trama, del asunto y del verismo. Y, sobre todo, de las explicaciones. ¡Anda y que las den!
Así que se centra en la atmósfera, los personajes y los estados de ánimo. Que es de lo que van las grandes novelas. ¿O es que alguien recuerda 'La isla del tesoro' porque sea muy emocionante averiguar como Bones se queda con el mapa al morir Flint, así como que toda la tripulación, comandada por el diablo del cocinero, se conjura y lo persigue hasta la posada? No. Lo que hace inolvidable 'La isla del tesoro' es la ambigüedad de Silver y la fatal atracción hacia él que experimenta el narrador. Así que ¿a quién coño le importan el Duce veneciano, las interioridades de la política internacional en los primeros años del XVII o los recovecos de la policía secreta y del contrespionaje venecianos de la época? Lo que cuenta es la permanente sensación de humedad que te cala el alma y de frío sobrecogedor que emana la ciudad, reflejo del frío que envuelve las almas atribuladas, acosadas y en muy serio peligro de Alatriste y sus compañeros.
Inmensa la recreación de esa tensa pero aburrida cotidianeidad del que vive atrincherado y de incógnito en territorio enemigo esperando el momento de 'despertarse' y actuar. Toda la ciudad se convierte en un ser vivo, opresivo y amenazante que puede acabar con uno en un decir 'amén'. Como vivir en las fauces de un tiranosaurio.
Y esa ciudad es Venecia, la ciudad de los canales, las postales y el amor, la patria de los Polo, el amable parque temático que acunó los amores de woody allen persiguiendo a la Roberts. Tan apacible lugar parece a veces el planeta Solaris de Stanislaw Lem. O El Que Acecha en la Oscuridad, de Lovecraft. Y es que esta vez el Capitán no ha escrito novela de aventuras ni de capa y espada. ¡Qué va! Esta vez nos ha obsequiado -a tono con los tiempos sombríos que corren- una novela gótica.
Bienvenidos al corazón destartalado de AP-R.
Ultima edición por bowman el Mar Dic 06, 2011 9:46 pm, editado 1 vez
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