Publicado: Mie May 16, 2012 2:01 pmAsunto: 985 - 20.05.2012 - Bruto es un hombre honrado
BRUTO ES UN HOMBRE HONRADO
El tercer acto de la tragedia 'Julio César' contiene un ejemplo interesante de lo que, desde la Logse o por ahí cerca, llamamos comprensión lectora, y que hasta hace poco se conocía por simple sentido común. Para levantar al pueblo romano contra Bruto y los otros asesinos de César, el Marco Antonio de Shakespeare empieza su famoso discurso aludiendo varias veces a Bruto como «un hombre honrado». Y el pueblo, voluble pero no completamente imbécil, termina captando el sentido de la ironía y acaba queriendo hacer picadillo a los magnicidas. Dicho de otra forma, la comprensión lectora de los romanos fue en este caso, y en términos generales, la apropiada.
No sé qué suerte correrían Marco Antonio y su discurso, de difundirse a través de lo que hoy llamamos redes sociales. Si algo caracteriza lo que circula es la superficialidad y falta de rigor. A más simpleza, mayor difusión. Por situar un ejemplo, un mensaje típico de Twitter sería: «Dice Einstein que todo es relativo», seguido de treinta mil comentarios a favor o en contra de que todo sea relativo: un tercio de ellos procedentes de quienes no saben quién fue Einstein, y otro tercio escrito por osados analfabetos que no es ya que ignoren quién fue Einstein, sino que ignoran el significado de la palabra relativo.
Salvando categorías, citaré un caso personal. Hace poco, elogiando 'Grupo 7' en Twitter, me congratulé de que la película muestre también esa otra Sevilla real, turbia, de putas, yonkis, marginación y gentuza que nunca sale en el 'Hola', en vez de remachar sólo el camelo constante de bares, ferias, semanas santas y carretas camino del Rocío. A los pocos minutos, una página de Internet que no se distingue por el rigor de sus contenidos y reseñas, lanzaba en la red el siguiente titular: "Pérez-Reverte: «La Sevilla real son yonkis, putas y gentuza»."
A partir de entonces, fue ese mensaje el que empezó a difundirse en la red. Y sobre él, no sobre los razonados mensajes originales, surgió el proceso de viralidad común en estos casos. Alguno de ustedes sabe la que se lio: tres mil tuiteos el primer día y cinco mil la semana siguiente. Con la particularidad de que, tratándose de Sevilla, fértil en cofradías, equipos de fútbol y otras instituciones, una legión de capillitas, penitentes, aficionados al deporte rey, a la hípica, a los toros, a la feria, al flamenco y a las tapas de garbanzos con espinacas, se pusieron como tigres hircanos. Una hora después, unos pedían la retirada de mis libros de las librerías y otros exigían al alcalde que articulara mecanismos legales para prohibirme volver allí. Luego empezaron a intervenir los sensatos, los que saben leer sujeto, verbo, predicado y lo que hay detrás de cada cosa, y el asunto se fue equilibrando hasta derivar en debate, ya ajeno a mí, sobre si había razón o no en mis afirmaciones originales: Sevilla como bella ciudad escasa de autocrítica, barrios marginales, endogamia cultural y otros detalles.
Fue, desde luego, una buena experiencia más sobre la torpe condición humana, la cultura o la ausencia de ella, la inteligencia de los lúcidos y la estupidez fanática de los menguados. Hubo detalles asombrosos. Llevo veinte años escribiendo esta página, que allí se publica con el 'ABC'. Supongo que ciertos ciudadanos me habrán leído alguna vez, y eso incluye artículos premiados sobre Sevilla, dos novelas que escribí con ella como escenario, e innumerables alusiones afectuosas a una ciudad que, además, me concedió el premio de Turismo «por difundir positivamente la imagen de Sevilla en el mundo». Y pese a tales antecedentes, gente culta, sensata, que tiene contexto, que lee periódicos y libros, incluso algunos comunicantes que se declararon lectores míos de toda la vida, juraban no volver a leer un libro escrito por mí. «Lávese la boca cuando quiera hablar de Sevilla». Etcétera.
También, en esto de pasar buenos ratos echando pan a los patos, fue interesante el alto número de sevillanos varones que mencionaron a mi madre como argumento estrella. Nunca había ocurrido antes, aunque llevo tiempo de broncas en Twitter, incluso con nacionalistas furibundos y feministas radicales en materia de lenguaje. Y me parece significativo. Brindo el dato a los sociólogos, a la hora de considerar el peso de las madres en la mentalidad de cierta población masculina de Sevilla. En cualquier caso, hubo dos mensajes notables que atesoré con entusiasmo coleccionista. Uno, famoso al difundirse luego con mucha guasa en la red, fue el que solicitaba para mí la pena de Garrote Bil. El otro, resumen fantástico de todo el disparate, me parece perfecto para ilustrar este artículo: «Debe pedir perdón por ofender a todos los andaluces y todas las andaluzas». O sea: España resumida en dos tuits.
XLSemanal, 20 de mayo de 2012 _________________ "Al final lo que está en juego es como vivir con el desorden". Arturo P-R
Registrado: Feb 01, 2007 Mensajes: 9432 Ubicación: Campeón del Mundo
Publicado: Mie May 16, 2012 3:03 pmAsunto:
Fragmento de 'Julio César', de William Shakespeare. Hay varias adaptaciones en cine, entre ellas la más recordada en boca de Marlon Brando, pero está bloqueada en YouTube.
Bruto: Queridos compatriotas, dejadme marchar solo, y en obsequio mío, quedaos aquí con Antonio. Honrad el cadáver de César y oíd la apología de sus glorias, que, con nuestro beneplácito, pronunciará Antonio. ¡Os suplico que nadie, excepto yo, se aleje de aquí hasta que Antonio haya hablado!
(Sale.)
Ciudadano primero: ¡Quedémonos, eh! ¡Y oigamos a Marco Antonio!
Ciudadano tercero: Que suba a la tribuna pública y le escucharemos. ¡Vamos, noble Antonio!
Antonio: ¡Por consideración a Bruto me veis ante vosotros!
(Sube a la tribuna.)
Ciudadano cuarto: ¿Qué dice de Bruto?
Ciudadano tercero: Dice que por consideración a Bruto le vemos en nuestra presencia.
Ciudadano cuarto: ¡Lo mejor sería que no hablase aquí mal de Bruto!
Ciudadano primero: ¡Este César era un tirano!
Ciudadano tercero: Sin duda alguna, y es una bendición para nosotros que Roma se haya librado de él.
Ciudadano segundo: ¡Silencio! ¡Escuchemos lo que Antonio diga!
Antonio: ¡Amables romanos...!
Ciudadano: ¡Eh, silencio! ¡Oigámosle!
Antonio: ¡Amigos, romanos, compatriotas, prestadme atención! ¡Vengo a inhumar a César, no a ensalzarle! ¡El mal que hacen los hombres les sobrevive! ¡El bien queda frecuentemente sepultado con sus huesos! ¡Sea así con César! El noble Bruto os ha dicho que César era ambicioso. Si lo fue, era la suya una falta, y gravemente lo ha pagado. Con la venía de Bruto y los demás -pues Bruto es un hombre honrado, como son todos ellos, hombres todos honrados- vengo a hablar en el funeral de César. Era mi amigo, para mí leal y sincero, pero Bruto dice que era ambicioso, y Bruto es un hombre honrado. Infinitos cautivos trajo a Roma, cuyos rescates llenaron el tesoro público. ¿Parecía esto ambición en César? Siempre que los pobres dejaran oír su voz lastimera, César lloraba. ¡La ambición debería ser de una sustancia más dura! No obstante, Bruto dice que era ambicioso, y Bruto es un hombre honrado. Todos visteis que en las Lupercales le presenté tres veces una corona real, y la rechazó tres veces. ¿Era esto ambición? No obstante, Bruto dice que era ambicioso, y, ciertamente, es un hombre honrado. ¡No hablo para desaprobar lo que Bruto habló! ¡Pero estoy aquí para decir lo que sé! Todos le amasteis alguna vez, y no sin causa. ¿Qué razón, entonces, os detiene ahora para no llevarle luto? ¡Oh raciocinio! ¡Has ido a buscar asilo en los irracionales, pues los hombres han perdido la razón! ¡Toleradme! ¡Mí corazón está ahí, en ese féretro, con César, y he de detenerme hasta que torne a mí...
Ciudadano primero: Pienso que tiene mucha razón en lo que dice.
Ciudadano segundo: Si lo consideras detenidamente, se ha cometido con César una gran injusticia.
Ciudadano cuarto: ¿Habéis notado sus palabras? No quiso aceptar la corona. Luego es cierto que no era ambicioso.
Ciudadano primero: ¡Si resulta, les pesará a algunos!
Ciudadano segundo: ¡Pobre alma! ¡Tiene enrojecidos los ojos por el fuego de las lágrimas!
Ciudadano tercero: ¡En Roma no existe un hombre más noble que Antonio!
Ciudadano cuarto: Observémosle ahora. Va a hablar de nuevo.
Antonio: ¡Ayer todavía, la palabra de César hubiera podido hacer frente al Universo! ¡Ahora yace ahí, y nadie hay tan humilde que le reverencie! ¡Oh señores! Si estuviera dispuesto a excitar al motín y a la cólera a vuestras mentes y corazones, sería injusto con Bruto y con Casio, quienes, como todos sabéis, son hombres honrados. ¡No quiero ser injusto con ellos! ¡Prefiero serlo con el muerto, conmigo y con vosotros, antes que con esos hombres tan honrados! pero he aquí un pergamino con el sello de César. Lo hallé en su. gabinete y es su testamento. ¡Oiga el pueblo su voluntad —aunque, con vuestro permiso, no me propongo leerlo— e irá a besar las heridas de César muerto y a empapar sus pañuelos en su sagrada , sangre! ¡Sí! ¡Reclamará un cabello suyo como reliquia, y al morir lo transmitirá por testamento como un rico legado a su posteridad!
Ciudadano cuarto: ¡Queremos conocer el testamento! ¡Leedlo, Marco Antonio!
Todos: ¡El testamento! ¡El testamento! ¡Queremos oír el testamento de César!
Antonio: ¡Sed pacientes, amables amigos! ¡No debo leerlo! ¡No es conveniente que sepáis hasta qué extremo os amó César! Pues siendo hombres y no leños ni piedras, ¡sino hombres!, al oír el testamento de César os enfureceríais llenos de desesperación. Así, no es bueno haceros saber que os instituye sus herederos, pues si lo supierais, ¡oh!, ¿qué no habría de acontecer?
Ciudadano cuarto: ¡Leed el testamento, queremos oírlo! ¡Es preciso que nos leáis el testamento! ¡El testamento!
Antonio: ¿Tendréis paciencia? ¿Permaneceréis un. momento en calma? He ido demasiado lejos al deciros esto. Temo agraviar a los honrados hombres cuyos puñales traspasaron a César. ¡Lo temo!
Ciudadano cuarto: ¡Son unos traidores! ¡"Hombres honrados"!
Todos: ¡Su última voluntad! ¡El testamento!
Antonio: ¿Queréis obligarme entonces a leer el testamento? Pues bien: formad círculo en torno del cadáver de César y dejadme enseñaros al que hizo el testamento. ¿Descenderé? ¿Me dais vuestro permiso?
Todos: ¡Bajad!
Ciudadano segundo: ¡Descended!
(Antonio desciende de la tribuna.)
Ciudadano tercero: Estáis autorizado.
Ciudadano cuarto: Formad círculo. Colocaos alrededor.
Ciudadano primero: ¡Apartaos del féretro, apartaos del cadáver!
Ciudadano segundo: ¡Lugar para Antonio, para el muy noble Antonio!
Antonio: ¡No, no os agolpéis encima de mí! ¡Quedaos a distancia!
Varios ciudadanos: ¡Atrás! ¡Sitio! ¡Echaos atrás!
Antonio: ¡Si tenéis lágrimas, disponeos ahora a verterlas! ¡Todos conocéis este manto! Recuerdo cuando César lo estrenó. Era una tarde de estío, en su tienda, el día que venció a los de Nervi. ¡Mirad: por aquí penetró el puñal de Casio! ¡Ved qué brecha abrió el implacable Casca! ¡Por esta otra le hirió su muy amado Bruto! ¡Y al retirar su maldecido acero, observad cómo la sangre de César parece haberse lanzado en pos de él, como para asegurarse de si era o no Bruto el que tan inhumanamente abría la puerta! ¡Porque Bruto, como sabéis, era el ángel de César! ¡Juzgad, oh dioses, con qué ternura le amaba César! ¡Ése fue el golpe más cruel de todos, pues cuando el noble César vio que él también le hería, la ingratitud, más potente que los brazos de los traidores, le anonadó completamente! ¡Entonces estalló su poderoso corazón, y, cubriéndose el rostro con el manto, el gran César cayó a los pies de la estatua de Pompeyo, que se inundó de sangre! ¡Oh, qué caída, compatriotas! ¡En aquel momento, yo, y vosotros y todos ; caímos, y la traición sangrienta triunfó sobre nosotros! ¡Oh, ahora lloráis y percibo sentir en vosotros la impresión de la piedad! ¡Esas lágrimas son generosas! ¡Almas compasivas! ¿Por qué lloráis, cuando aún no habéis visto más que la desgarrada vestidura de César? ¡Mirad aquí! ¡Aquí está él mismo, acribillado, como veis, por los traidores!
Ciudadano primero: ¡Oh lamentable espectáculo!
Ciudadano segundo: ¡Oh noble César!
Ciudadano tercero: ¡Oh desgraciado día!
Ciudadano cuarto: ¡Oh traidores, villanos!
Ciudadano primero: ¡Oh cuadro sangriento!
Ciudadano segundo: ¡Seremos vengados!
Todos: ¡Venganza! ¡Pronto! ¡Buscad! ¡Quemad! ¡Incendiad! ¡Matad! ¡Degollad! ¡Que no quede vivo un traidor!
Antonio: ¡Deteneos, compatriotas...!
Ciudadano primero: ¡Silencio! ¡Oíd al noble Antonio!
Ciudadano segundo: ¡Lo escucharemos! ¡Lo seguiremos! ¡Moriremos con él!
Antonio: ¡Buenos amigos, apreciables amigos, no os excite yo con esa repentina explosión de tumulto! Los que han consumado esta acción son hombres dignos. ¿Qué secretos agravios tenían para hacerlo? ¡Ay! Lo ignoro. Ellos son sensatos y honorables, y no dudo que os darán razones. ¡Yo no vengo, amigos, a concitar vuestras pasiones! Yo no soy orador como Bruto, sino, como todos sabéis, un hombre franco y sencillo, que amaba a su amigo, y esto lo saben bien los que públicamente me dieron licencia para hablar de él. ¡Porque no tengo ni talento, ni elocuencia, ni mérito, ni estilo, ni ademanes, ni el poder de la oratoria, que enardece la sangre de los hombres! Hablo llanamente y no os digo sino lo que todos conocéis. ¡Os muestro las heridas del bondadoso César, pobres, pobres bocas mudas, y les pido que ellas hablen de mí! ¡Pues si yo fuera Bruto y Bruto fuera Antonio, ese Antonio exasperaría vuestras almas y pondría una lengua en cada herida de César, capaz de conmover y levantar en motín las piedras de Roma!
Todos: ¡Nos amotinaremos!
Ciudadano primero: ¡Prendamos fuego a la casa de Bruto!
Ciudadano tercero: ¡En marcha, pues! ¡Venid! ¡Busquemos a los conspiradores!
Antonio: ¡Oídme todavía, compatriotas! ¡Oídme todavía!
Todos: ¡Silencio, eh...! ¡Escuchad a Antonio...! ¡Muy noble Antonio!
Antonio: ¡Amigos, no sabéis lo que vais a hacer! ¿Qué ha hecho César para así merecer vuestros afectos? ¡Ay! ¡Aún lo ignoráis! ¡Debo, pues, decíroslo! ¡Habéis olvidado el testamento de que os hablé!
Todos: ¡Es verdad! ¡El testamento! ¡Quedémonos y oigamos el testamento!
Antonio: Aquí está, y con el sello de César. A cada ciudadano de Roma, a cada hombre, individualmente, lega 75 dracmas.
Ciudadano segundo: ¡Qué noble César! ¡Vengaremos su muerte!
Ciudadano tercero: ¡Oh regio César!
Antonio: ¡Oídme con paciencia!
Todos: ¡Silencio, eh!
Antonio: Os lega además todos sus paseos, sus quintas particulares y sus jardines recién plantados a este lado del Tíber. Los deja a perpetuidad a vosotros y a vuestros herederos como parques públicos para que os paseéis y recreéis. ¡Éste era un César! ¿Cuándo tendréis otro semejante?
Ciudadano primero: ¡Nunca, nunca! ¡Venid! ¡Salgamos! ¡Salgamos! ¡Quememos su cuerpo en el sitio sagrado e incendiaremos con teas las casas de los traidores! ¡Recoged el cadáver!
Ciudadano segundo: ¡Id en busca de fuego!
Ciudadano tercero: ¡Destrozad los bancos!
Ciudadano cuarto: ¡Haced pedazos los asientos, las ventanas, todo!
(Salen los ciudadanos con el cuerpo.)
Antonio: ¡Ahora, prosiga la obra! ¡Maldad, ya estás en pie! ¡Toma el curso que quieras!
Registrado: Feb 01, 2007 Mensajes: 9432 Ubicación: Campeón del Mundo
Publicado: Mie May 16, 2012 3:11 pmAsunto:
"Creo que Bono quiere llamar a las Fuerzas Armadas "Besuqueadores sin Fronteras""
Entrevista con José María Arenzana - ABC - 06/10/2004
A Arturo Pérez-Reverte le dieron por muerto un mes en Eritrea y asistió a los horrores de otras 20 guerras. Hasta que un día decidió mandar el periodismo a tomar por el saco para inventarse sus historias en forma de literatura. Sus artículos dominicales en 'El Semanal' son casi el único vestigio de aquel oficio. Traducido y aclamado en más de 30 idiomas, cada primera edición de sus obras se lanza con 300.000 ejemplares y, ayer, el jurado del Concurso de artículos periodísticos Joaquín Romero Murube, convocado por 'ABC de Sevilla', le premió por un artículo suyo publicado en el suplemento 'Sevilla 24 horas' que 'ABC' ha editado este año para celebrar su 75 aniversario.
-¿Pensó alguna vez que su vida como reportero desembocaría en todo esto: novelista de éxito mundial, académico de la Española, articulista respetado y multipremiado...?
-La respuesta es no.
-¿Lo que le une a Sevilla tiene relación con Alatriste y aquella época de esplendor con los barcos que llegaban de América o es previa a todo esto?
-Me enamoré de Sevilla hace mucho tiempo. Me fascinó la primera vez que llegué y es un idilio largo y permanente. Mi novela 'La piel del tambor' y el Alatriste que se desarrolla en Sevilla son sólo manifestaciones de ese idilio.
-Y sin embargo, a usted la Semana Santa, la Feria, el Betis y esas zarandajas le traen al fresco, ¿no es eso?
-Es que eso no es Sevilla. O al menos no es la Sevilla a la que me refiero. Cuando digo que la amo, hablo de una conversación sorprendida en un bar, de dos señoras charlando con el carrito de la compra volviendo de la plaza, unos amigos cenando en Casa Becerra o ver amanecer frente a la Maestranza y sentirse como Juncal.
-¿Hace esfuerzos por alejarse del periodismo a toda costa o le sale así del alma?
-Ya no soy periodista. Me quedan los resabios y la técnica, eso sí, pero no lo soy. Yo antes era reportero, que es como un mercenario cualificado. Ahora cuento mi propio punto de vista de las cosas. Ahora soy yo, antes no. En el periodismo sirve usted a un jefe, a una idea o a una empresa. Yo, ahora, tengo el privilegio, por el que doy gracias todos los días, de rendirme cuentas sólo a mí mismo. Y a mis amigos. Y amigos son los que uno escoge cuidadosa y concienzudamente. Ahí le incluyo a usted y a algunos lectores por completo desconocidos.
-Pues el oleaje del éxito de sus contados artículos en Prensa parece que tratan de devolverle a la orilla. ¿O no?
-Aunque escriba en Prensa, no volveré a ser periodista. Soy un particular que usa el periodismo como medio de expresión. Ahora soy yo quien corta el bacalao.
-¿Cómo convencerle para que escribiera ahora un reportaje sobre Irak, sobre Palestina o sobre el juicio de Milosevic en La Haya?
-Usted no podría.
-¿No le queman en el cerebro y en las manos las noticias que ve cada día en los periódicos?
-Lo que quema a cualquier bien nacido es la estupidez aliada con el poder y la ignorancia. Quema la sangre tanto analfabeto con mando en plaza.
-El pasado domingo le leí que pedía disculpas a algunos lesionados colaterales de sus artículos. ¿Se está volviendo un sentimental o lo fue siempre pero enmascarado?
-No me joda... (risas)
-¿Cree que la vida le trata bien como recompensa por toda la miseria que le tocó ver en directo?
-A lo mejor pagué el precio a su debido tiempo. Lo que es seguro es que en esta vida se paga un precio antes, durante o después. Tal vez yo lo pagué hace tiempo. Pero siempre duermo con un ojo abierto, porque nunca se sabe...
-Ya ve cómo se ha puesto su ex colega Oriana Fallaci con el Islam. Ella habla de «Eurabia», concepto que define una Europa que traiciona sus principios y por cobardía se entrega al islamismo.
-Es el punto de vista de mi ex colega y, como todos los puntos de vista, tiene una parte de razón y otra de sinrazón. El problema no es lo que diga la Fallaci, sino que la gente sin criterio es incapaz de distinguir lo razonable de lo que no lo es.
-Pues ya ve, la Feria del Libro en Fráncfort está dedicada a la literatura en árabe.
-Es que hay torres gemelas y once emes que hacen milagros.
-De Homero y Jenofonte a Dumas y Quevedo conocemos muchos de sus «padres» literarios. ¿Reconoce algo parecido en materia de artículos de Prensa?
-No. Pero sí hay gente a la que admiro y a la que considero verdaderos maestros del género. Así, de pronto, se me ocurren dos: Antonio Burgos y Raúl del Pozo. Pero, si pienso, seguro que me salen más.
-Por cierto, habrá oído que tendrán que revisar ustedes en la Academia el significado de la palabra «matrimonio» por decreto...
-¿Tiene alguna otra gilipollez que preguntar...?
-Sí, le aviso que también tendrán que revisar la palabra «Paz», que ahora, según Bono, significa tropas en Afganistán. O la palabra genocidio, que ahora, en Sudán, según el lenguaje Moratinos, se llama «catástrofe humanitaria», por ejemplo...
-Sí, es cierto, creo que a las Fuerzas Armadas Bono planea llamarlas ahora «Besuqueadores Sin Fronteras»
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La Andalucía de Pérez-Reverte
Antonio Burgos - ABC - 07/10/2004
Siempre envidio a Arturo Pérez-Reverte. Por cómo escribe. Por cómo es. Por cómo se atreve a decir lo que piensa. Por su temple para saber hacerse perdonar el éxito, con sus millones de lectores. Un caballero de la escritura. A quien envidié más todavía la otra tarde. Le acabábamos de dar el premio Romero Murube. Estaba cayendo el sol. Lo llamé al teléfono móvil para felicitarlo. Y lo envidié como nunca lo he envidiado: estaba en Cádiz. A la hora más hermosa de Cádiz, la que marca el reloj del sol que se pone en la mar, horizonte de esa joyería de piedras preciosas que es La Caleta. Lo envidié como aquella mañana que, a bordo del viejo 'J.J.Sister', con Miguel de la Quadra, íbamos por medio del Atlántico rumbo a las Antillas, nos cruzamos con un carguero y le dije a Alfonso Ussía:
-Fíjate la suerte que tienen los de ese barco: van a Cádiz.
El barco de Pérez-Reverte siempre va a Cádiz, siempre viene a Sevilla. Está, como Sanlúcar, como las ruedas del vapor 'San Telmo', entre Sevilla y Cádiz. Ha llegado a la sublimación villaloniana: el mundo se divide en dos grandes partes, Sevilla y Cádiz. Le ha puesto el nombre de una novela a cada una de las dos partes. A Sevilla, 'La piel del tambor'; a Cádiz, 'Cabo Trafalgar'. ¿Qué tienen nuestras ciudades que cautivan a los grandes escritores? No sé si Arturo Pérez-Reverte, de mayor, querrá ser sevillano o gaditano. Una de las dos cosas, seguro. O quizá se ha hecho ya mayor, andaluz esencial. De esta Baja Andalucía donde están las últimas estribaciones de Grecia y Roma. Como un cargador de Indias genovés o un comerciante placentino, Pérez-Reverte se ha sentido en nuestras ciudades como en su propia tierra. Las conoce y las ama. Más que las conocen y las aman muchos sevillanos, muchos gaditanos. Sus novelas son hijas del amor.
Una noche madrileña entré a cenar en Casa Lucio y el famoso Pérez-Reverte estaba en la barra. No lo conocía personalmente. Se me acercó sin darse la menor importancia, y con la generosidad de su nobleza me dijo:
-Yo daría cuanto he publicado por haber escrito tus 'Habaneras de Sevilla'. Te las cambiaría a pelo, sin mirar...
Yo ahora, Arturo, te daría cuanto he escrito sobre Sevilla y Cádiz por tu amor a las dos ciudades que has hecho tuyas. Por tu conocimiento de sus claves. Puedes estar tranquilo. Ya existen la Sevilla de Pérez-Reverte, el Cádiz de Pérez-Reverte. Ayer evocabas tu Sevilla a Pepe Arenzana: «La Semana Santa, la Feria, el Betis, no son la Sevilla a la que me refiero. Cuando digo que la amo, hablo de una conversación sorprendida en un bar, de dos señoras charlando con el carrito de la compra volviendo de la plaza, unos amigos cenando en Casa Becerra o ver amanecer frente a la Maestranza y sentirse como Juncal». Bingo. Una Sevilla sustancial, con mucha América dentro, con mucho río, mucho silencio de cal, de patio, de siesta, de piano de una solterona que llora con un vals de Chopin amores que se fueron a Cuba. Y de Cádiz, más de lo mismo. Un Cádiz de torres miradores desde las que todavía (como en 'Un siglo llama a la puerta' del olvidado Ramón Solís) se están oyendo los cañonazos de la batalla de Trafalgar, entre humaredas de muerte en el 'San Juan Nepomuceno' o el 'Santísima Trinidad'. Cádiz empezó a perder las colonias aquel día de miradores y olor a pólvora. En esas colonias sigue viviendo, caballero indiano, este Pérez-Reverte que nos ha dado el testimonio de amor por ambas ciudades. Tan en nuestras claves, que al mercado lo llama plaza. Y que se sabe de memoria el letrero que Felipe Martín puso en su mesón viñero a la escamada plata caletera, y que inmortalizó en una novela: «Casi tós estos pescaos han trabajado de extras en las películas del Comandante Costró».
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Ultima edición por Rogorn el Mie May 16, 2012 3:24 pm, editado 1 vez
Registrado: Dec 02, 2005 Mensajes: 7708 Ubicación: Virreinato del Río de la Plata
Publicado: Mie May 16, 2012 3:24 pmAsunto:
Amé la entrevista... nunca la había visto! Gracias!!! _________________ Había descubierto fascinada, estremecida de placer y de miedo, que todos los libros del mundo hablaban de ella.
Registrado: May 02, 2011 Mensajes: 3031 Ubicación: emporiae
Publicado: Mie May 16, 2012 3:55 pmAsunto:
Gracias Koora y Rogorn.
Ésta se la sirvieron en plata.
Cuando compraba el ABC, después de leer las cartas delos lectores del XL y la Patente de Corso (en este orden), leía el artículo de opinión de Antonio Burgos.
Muchas de las veces no estaba de acuerdo con su opinión pero la verdad es que este hombre escribe muy bien, o al menos a mí me gusta. Es como AP-R, de los que 'dan rabia'... No sé si m'explico.
Registrado: Jun 15, 2006 Mensajes: 4741 Ubicación: Barcelona
Publicado: Mie May 16, 2012 5:36 pmAsunto: Re: 985 - 20.05.2012 - Bruto es un hombre honrado
Brillante.
Tiene triste gracia que tenga que volver a explicar de nuevo lo que dijo y no dijo. Hay que fastidiarse -a veces- con el Twitter. Bueno, no. Hay que fastidarse a veces con la comprensión lectora.
Cita:
En cualquier caso, hubo dos mensajes notables que atesoré con entusiasmo coleccionista. Uno, famoso al difundirse luego con mucha guasa en la red, fue el que solicitaba para mí la pena de Garrote Bil. El otro, resumen fantástico de todo el disparate, me parece perfecto para ilustrar este artículo: «Debe pedir perdón por ofender a todos los andaluces y todas las andaluzas». O sea: España resumida en dos tuits.
Risa, pero pena.
Gracias por traerla Koora y Ro por los anexos !
Me quedo con esto del articulo de A. Burgos:
Cita:
Yo ahora, Arturo, te daría cuanto he escrito sobre Sevilla y Cádiz por tu amor a las dos ciudades que has hecho tuyas. Por tu conocimiento de sus claves. Puedes estar tranquilo. Ya existen la Sevilla de Pérez-Reverte, el Cádiz de Pérez-Reverte.
Registrado: Feb 18, 2007 Mensajes: 1854 Ubicación: En la Hansa
Publicado: Mie May 16, 2012 7:48 pmAsunto:
Cita:
Ciudadano cuarto: ¡Haced pedazos los asientos, las ventanas, todo!
(Salen los ciudadanos con el cuerpo.)
Antonio: ¡Ahora, prosiga la obra! ¡Maldad, ya estás en pie! ¡Toma el curso que quieras!
Esto mismo.
La plebe en Twitter destrozándolo todo.
Gracias a Koora y a Rogorn. Como siempre, excelente trabajo. _________________ "Son Españoles los que no pueden ser otra cosa". (Cánovas)
Brindo el dato a los sociólogos, a la hora de considerar el peso de las madres en la mentalidad de cierta población masculina de Sevilla.
Ya lo dijo el premio de nobel de economía Gary Becker en su -Tratado de la familia-. El desarrollo de las naciones empieza por el rol de las mujeres y en este caso no tiene nada que ver la clase social. Estas madres no enseñaron una máxima popular a sus hijos -Es de bien nacido ser agradecido- pero claro la educación donde primero se mama es en casa y si no se asimilan las primeras leches con los hijos ya talluditos pasa lo que pasa: sinvergüenzas y mal educados como estos. Así luego le cuesta lo indecible a los maestros en el colegio que lean una novela que habla de su ciudad como -La piel del tambor-. _________________ "Al final lo que está en juego es como vivir con el desorden". Arturo P-R
Registrado: Nov 26, 2011 Mensajes: 2162 Ubicación: Entre Pinto y Valdemoro
Publicado: Mie May 16, 2012 10:27 pmAsunto:
Oh que grande! Aún recuerdo en clase de Latín ese Marlon Brando interpretando a Marco Antonio y jugandosela para echarle el muerto a Bruto. Que gran película, que gran obra de teatro.
Pues pueden imaginarse aquí mi público, como cita nuestro amador Reverte, de 17 chavales sólo dos nos emocionamos, mi amiga Rocio y yo. Reconozco que me encantó, flipaba con esa interpretación. Sublime. El resto de una clase de letras puras como quien oye llover.
Y no creo que tenga del todo la razón Reverte, es que usted va de sobrado y se cree que puede cambiar el mundo y nuestra (siempre sabía) forma de pensar. Y es que no sabe que al vulgo sólo le gusta leer para confirmar lo que ya sabemos? Por eso leemos el marca. Si quisiéramos investigar ya compraríamos la gaceta, o el soport. Listo, que eres un listo Reverte.
Ahora en serio, Reverte, algunas veces no estoy de acuerdo contigo. Te lo digo yo, el idiota que mejor conozco. Pero por regla general tus hachazos dialécticos nos alegran la mañana en la oficina. Y que siempre has retratado bien (y muchas veces) mi profesión y la de mis padres.
Un saludo maestro, y sepa tiene aquí un lector siempre en la brecha _________________ <div>Más allá de la noche que me cubre, doy gracias por mi alma invicta. En las azarosas garras de las circunstancias, nunca me he lamentado ni he pestañeado. Mi cabeza está ensangrentada, pero erguida. Más allá de este lugar de cólera y lágrimas.<
Como dice mi camarada Sianeta: Arturo es necesario para España Su -sujeto, verbo y predicado- crea horizonte y claridad como el mar _________________ "Al final lo que está en juego es como vivir con el desorden". Arturo P-R
Registrado: Aug 17, 2007 Mensajes: 3780 Ubicación: Madrid
Publicado: Mie May 16, 2012 11:44 pmAsunto:
Excelente patente: Marlo Brando, Shakespeare, Pérez-Reverte y el arte de la lucidez y el de la estupidez. Todo junto en un folio
Maravilloso!!! _________________ Consuela saber que nadie a quien amas se quema en lo que arde. Crecer es lo que hacemos después de equivocarnos http://adacaramelada.blogspot.com.es/p/reverteland.html
Registrado: May 04, 2007 Mensajes: 4654 Ubicación: León
Publicado: Jue May 17, 2012 12:09 pmAsunto:
Los pavos que pusieron los dos tweets en cuestión estarán aplaudiendo con las orejas y diciendo a todo Sevilla que fueron ellos. No veo la necesidad de darles más publicidad que la que merecían. Pero donde está APR no manda marinero, así que me callo. _________________ "Aprecio a esos cabrones" APR
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