Registrado: Sep 06, 2008 Mensajes: 2197 Ubicación: Madrid
Publicado: Jue Oct 23, 2008 9:09 amAsunto:
El precio de las conferencias es un poco caro para lo que cobramos algunos.....porca miserable España. _________________ "Fuera del perro, el libro es el mejor amigo del hombre. Dentro del perro quizá esté muy oscuro para leer". G.M.
Registrado: May 14, 2005 Mensajes: -6 Ubicación: Algeciras (Cádiz)
Publicado: Jue Oct 23, 2008 3:24 pmAsunto:
Gracias a que Koora nos dio la noticia el jueves pasado, tuve un día de margen para entregar toda la documentación que requerían para solicitar beca.
Estuve toda la mañana del viernes reuniendo los papeles que me pedían, conseguí una copia de mi expediente académico, sello de la UNED incluido y les envié todos los documentos por fax para que llegaran cuanto antes, pero no me han concedido beca. ¡Qué le vamos a hacer! Me hubiera encantado asistir al ciclo de conferencias y sobre todo a la de don Arturo, claro.
Cambiando de tercio, os dejo otro cuadro del pintor flamenco, La torre de Babel (1563).
Brueghel nos invita a perdernos dentro de sus cuadros. Me encanta.
De momento, si todo va como hasta ahora, yo si que voy. _________________ Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.Es hora de morir
De momento, si todo va como hasta ahora, yo si que voy.
Qué bien Nexus6!!! Nos contarás la conferencia?_______Vaya qué suerte _________________ "Al final lo que está en juego es como vivir con el desorden". Arturo P-R
Espero poder contaros todo. Pero con tranquilidad que tengo una nena de cuatro años que me ocupa mucho tiempo. _________________ Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.Es hora de morir
Lo siento muchísimo amigos foreros; pero no puedo ir a la charla.El asunto está en que mi mujer tiene mucho trabajo esta tarde en la peluquería y me tengo que quedar con la nena.
Y eso que tenía un chollazo para entrar completamente gratis.
De verdad que lo siento y os pido mil disculpas. _________________ Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.Es hora de morir
Registrado: Jul 26, 2007 Mensajes: 2167 Ubicación: Al sur
Publicado: Mar Nov 11, 2008 3:50 pmAsunto:
No pasa nada, hombre. Peor lo llevarás tu, despu,es de haber tenido la miel en los labios...Ánimo y se agradece la intención. _________________ "...Efialtes aparecerá finalmente,
y pasarán los persas" Cavafis
"No hay quien pueda comprar el ser marino cuando estás en el mar." APR
"Freedom is just another word for nothing left to loose" Janis Joplin
Bueno.
Ha sucedido.
Y este cura se ha colado por la patilla.
Asín q cinco minutos pa beber agua y m pongo con la crónica. _________________ <div><br></div><div> Clase de educación sexual en el espacio de Bowman </div><div><br></div><div>Ni honor ni vergÚenza. </div><div>Ni cojones. </div><div>Ni ná.</div><div><br></div>
Vaya Bowman Qué calladito lo tenías Venga, venga...bebe deprisa y estampa ya la crónica _________________ "Al final lo que está en juego es como vivir con el desorden". Arturo P-R
Come deprisa, cena deprisa y no bebas mucho no sea que te dé un ahogo y no puedas mandarnos la crónica. Que suerte yo lo he tenido en la punta de la mano pero al final no ha podido ser. Gracias bwoman. _________________ Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.Es hora de morir
Anochece sobre Madrid. Aún no son las siete y ya se arremolina el personal en torno a la puerta del Prado. En lo alto, flanqueada por el llamado “cubo de Moneo”, la fachada de los Jerónimos se recorta contra un cielo triste y apagado por la iluminación artificial.
Mucha mujer de cierta edad (como yo) y de cierta cultureta (como yo). Mucha mecha, mucha pata de gallo y mucho ojo pintadísimo. “No me se arremolinen”, sugiere el vigilante (que tiene ojos de buey atribulado) “que hay que dejar paso al conferenciante”.
Una señoritas monísimas y con pañuelos de Hermés (lo menos) reciben instrucciones de otra señorita como más señora y se desparraman elegantemente entre el personal disolviendo grumos con exquisita educación. “Abran espacios y no se amontonen que luego pasa lo que pasa”. Las señoritas ostentan sonrisa estricta (e inquietante) y un cabello bellamente sedoso, espectacularmente castaño y rigurosamente ondulado.
Yo sólo hago que ir de aquí para allá, como todo el mundo, poniendo cara de que obedezco pero sin perder de vista el portón de la sala de conferencias, que permanece cerrado como un bunker. Entretanto, miro a mi alrededor y ostento desgana tratando de descubrir ansioso alguna cara conocida, un famosete, no sé, algo con lo que enriquecer la crónica. Pero nada. Es todo de un soso q tira para atrás.
Por fin se abre el portón y -jodó con las cultas de las mechas- marea humana hacia el hueco que se ha abierto en la pared. ‘Oiga, no empuje’, dice alguien. Yo empujo como si no hubiera oído nada y por fin aterrizo en el anfiteatro, donde la culta muchedumbre femenina de edad madura se desparrama y acomoda. ‘Bowman, macho, pilla cacho o te sientas en la escalinata’ me dije. Así que, plas, me senté y me dediqué a observar como en pocos minutos se llenaba de cultura el graderío.
Abajo, al pie de las gradas con butacones, una gran pantalla con una filmina que anuncia el acto. Y a un lado, breve atril con micro y jarra de agua.
Calor.
La senda española de los artistas flamencos en el Museo del Prado, dice.
De Van Eyck a Rubens.
Ciclo de conferencias
Octubre 2008 - Marzo 2009
Esta conferencia a la que vamos a asistir, a cargo de don Arturo Pérez- Reverte, es la segunda del ciclo, creo, y está dedicada a la obra ‘El triunfo de la Muerte’ de Brueghel El Viejo. Un cuadro bastante demente de la primera mitad del XVI.
El conferenciante aparece dando atléticos saltitos por la escalinata y esgrimiendo una sonrisa de circunstancias que parece grabada en la cara con un seco golpe de gubia.
Se planta junto al atril y alguien que no se presenta, y que juzgo de la organización, se adelanta a presentarlo a él. Ese alguien trata de justificar la presencia como conferenciante en tan culto ciclo de un lego como Arturo Pérez-Reverte. Total, que se termina haciendo un lío. Viene a decir que es habitual la presencia en el marco del Museo de conferenciantes y personalidades con conocimientos no académicos -cineastas, el pintor Antonio Lopez (cosa que no entiendo bien) o el mismo Arturo Pérez-Reverte (q no será académico de San Fernando pero lo es de la RAE) y a quién agradece especialmente su presencia, pues sabido es en los medios estos culturales que el escritor no gusta de interrumpir su trabajo y no suele acceder a este tipo de cosas cuando está enfrascado en la redacción de una nueva obra.
Uno saca la conclusión de que la relación de Arturo Pérez-Reverte con este ciclo de conferencias es que “sus novelas del personaje Alatriste están ambientadas en 'la época' que abarca el ciclo (sólo q unos cien años después, creo, de pintarse 'El Triunfo de la Muerte') y que el mismo Alatriste anduvo por Flandes” (o eso es lo que yo entiendo q dice la espiker). Total: gran fallo de guión. La mujer sale del fangal como mejor puede y deja solo al torero. El sr duque mira al auditorio, mira al suelo y vuelve a mirar al auditorio. “Buenas tardes”, asegura. “Gracias por estar aquí”. Y asiente alzando una mano hacia el público y hacia las numerosas patas de gallo que llenan el gallinero. “Y gracias también por ser tantos”.
Una de las cultas con mechas se pone a toser como loca en algún lugar de la sala. Arturo Pérez-Reverte se detiene, espera que cesen los ‘ejem, ejem’ y sigue. A estas alturas ha aparecido en la pantalla el cuadro en cuestión y el sr Duque de Corso lo señala exclamando. “El triunfo de la muerte..... o las reglas del juego”. Alguien tose por ahí y don Arturo frunce el ceño. Para mí que pone cara de ‘o dejáis de toser o saco el kalashnikoff’. El personal se da por aludido y deja de toser.
“Parte de mi vida”, proclama solemne Arturo Pérez-Reverte, “ha sido un viaje al fondo de este cuadro que conozco desde niño”. Y aclara. “En la biblioteca de mi abuelo había una reproducción en B y N”. Ante tan vitales e íntimas confidencias ya no tose ni dios. Parece el comienzo de una novela: una vida marcada desde la infancia por las apocalípticas imágenes de un cuadro siniestro, de un cuadro terrorífico y que mueve a todo menos al optimismo.
En este punto -conmovido- compadece uno a aquel niñito cartagenero de los años cincuenta que en vez de jugar a los 'playmobil' (porq no había) y a componer rompecabezas con imágenes de Disney, llenaba sus tardes y sus sueños con las visiones de ‘El triunfo de la Muerte’, de Brueghel El Viejo. De hecho, añade el conferenciante, ese cuadro fue “causa de pesadillas, pero también de reflexión”.
No hay mal que por bien no venga
Arturo Pérez-Reverte señala la pantalla. El cuadro, aumentado unas cuatro o cinco veces su tamaño real, despliega una inmensa congoja por toda la sala. “Uno podría recorrer este cuadro entero, desde el primer término hasta el horizonte, del mismo modo que recorre un país. Uno podría viajar a través de este inmenso país devastado y, como un héroe dotado de suficiente talento, llegar al final, salir indemne y sobrevivir al viaje”.
Arturo Pérez-Reverte se ríe de su inocencia infantiil. “Eso pensaba yo entonces. Hoy sé que nadie puede hacer semejante cosa y que ésa, precisamente, es la Regla del Juego”. Silencio dramático.
Arturo Pérez-Reverte recuerda en ese momento porque está allí exactamente, dando una conferencia sobre una de las obras maestras del Museo del Prado: porque esa obra maestra aparece mencionada no en una, sino en dos de sus novelas, en 'La Tabla de Flandes' y en 'El Pintor de Batallas'. Y esa mención, que sin duda es culta, sabia y oportuna, no es precisamente optimista. En ninguno de los dos casos.
“Hoy sé que no hay cuartel jamás", brama Pérez-Reverte conmovido. "Y sé también que ésa es la Regla del Juego: todo en la vida lleva a lo que este cuadro muestra en primer término. Al triunfo de la Muerte”. Y señala el centro del cuadro, donde una ‘deshuesada’ -el cuarto jinete del Apocalipsis- galopa enarbolando su guadaña y enseñoreándose de una legión de condenados abatidos y resignados.
El conferenciante sabe hoy que, en efecto, sobrevivir es posible pero que esa supervivencia no equivale a salir vivo del viaje a través del cuadro (es decir: del viaje a través de la vida). “Eso, sencillamente, es imposible”.
Sobrevivir (y este es el núcleo de su exposición) es asumir ‘las reglas inmutables del juego’. Las que rigen la única forma de mirar este cuadro... y también la única forma de vivir: las reglas de la lógica y las reglas de la guerra. “De las de la lógica”, dice, “hablaremos otro día”.
Hoy nos ceñiremos sólo a las reglas de la guerra.
Arturo Pérez-Reverte nos cuenta como Brueghel el Viejo pintó este cuadro al final de su vida, muy pocos años antes de morir, y como -a juicio de Pérez-Reverte- tuvo que pintarlo ‘por fuerza’ valiéndose de visiones reales. El incendio que abrasa el cielo del horizonte en la esquina superior izquierda es una ciudad en llamas, Reggio Calabria en 1552, junto al Mediterráneo. El conferenciante dice saberlo con certeza porque el pintor estaba en Sicilia cuando tuvo lugar el dramático suceso y porque ese incendio es similar al que presenció el propio conferenciante hace dieciséis años en la ciudad adriática de Dubrovnik, en plena guerra de los Balcanes. “Ante aquel cielo ardiendo sobre el mar no pude menos que acordarme del ‘Triunfo de la Muerte’, de Brueghel”.
Asimismo, el desolado paisaje que llena la parte superior derecha del cuadro, un campo yermo y arrasado sembrado de patíbulos, tuvo que ser familiar a los ojos del pintor muchos años de su vida.
“Nadie se lo ha contado. Lo ha visto y lo recrea con humor, ironía y descarnada distancia”. Éste es un cuadro, dice APR, tan hondo, intenso y profundo que desactiva la fotografía, el arte de la fotografía. “Ante este cuadro las fotos no valen para nada”.
contnuará
Mañana, más. M voi a dormir. ZZZZZZ _________________ <div><br></div><div> Clase de educación sexual en el espacio de Bowman </div><div><br></div><div>Ni honor ni vergÚenza. </div><div>Ni cojones. </div><div>Ni ná.</div><div><br></div>
Que suerte Bowman!! Como me hubiera gustado ir . Mil gracias por la crónica, esperamos ansiosos la continuación. _________________ "La suerte es como el Tour de Francia, lo esperas todo el año y luego pasa rápido. Las oportunidades hay que atraparlas deprisa, sin dudar".
Ainsss...Bowman eres un solete Aquí estoy dando saltitos, cual perrita contemplando su mejor hueso Vamos con la segunda _________________ "Al final lo que está en juego es como vivir con el desorden". Arturo P-R
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